Fármacos antiarrítmicos

Son medicamentos cuya finalidad es evitar que se produzcan crisis de taquicardias. Se pueden utilizar sólo durante un episodio de taquicardia o como tratamiento crónico para evitar que se repitan las crisis. Estos fármacos tienen varios problemas: ninguno tiene una efectividad completa, ninguno es curativo y pueden tener importantes efectos indeseables. Siempre se prioriza la seguridad del medicamento sobre su eficacia de manera que se comienza con los fármacos con menos efectos secundarios importantes aunque puedan ser ligeramente menos eficaces y se va siendo progresivamente más agresivo si se requiere.

 

 Ablación de Arritmias

La ablación con radiofrecuencia es una forma de tratar distintos tipos de taquicardias (ritmos cardiacos anormalmente rápidos). Ésta consiste en encontrar aquella zona enferma del corazón que origina la taquicardia y eliminarla. Generalmente la ablación con radiofrecuencia requiere que se realice previamente un estudio electrofisiológico, con el que se llega al diagnóstico definitivo de la taquicardia. Ya que ambos procedimientos tienen muchas fases en común, se suelen hacer integrados en uno solo.
Tiene la gran ventaja de que en la mayoría de los casos es curativa y tras ella el paciente no vuelve a tener la arritmia. Se realiza en todas las edades de la vida y libera habitualmente al paciente de tener que tomar medicación (con posibles efectos secundarios) de manera indefinida. En el momento actual, se trata de la técnica de elección en la mayoría de las arritmias dada su elevada efectividad (superior al 90-95%) y baja tasa de complicaciones. Es un procedimiento muy bien tolerado y que no suele requerir más de 24 horas de hospitalización.

 

Implante de marcapasos

Es un dispositivo que se encarga de mantener la frecuencia cardíaca en pacientes que tienen alterado su sistema de regulación del ritmo cardíaco; se sitúa bajo la piel y que tiene uno o varios cables hasta el corazón. Se implantan con anestesia local y suelen tener una vida media mayor de 5 años. Permiten la estimulación del corazón a una frecuencia determinada y es el tratamiento de las bradicardias importantes. Su función por tanto es impedir que el corazón lata demasiado lento.

 

 Implante de desfibrilador

Son dispositivos similares a los marcapasos, pero su función es terminar las arritmias ventriculares graves (las que pueden producir una parada cardiaca). Pueden terminar las arritmias mediante estimulación rápida o mediante un choque eléctrico. Estos dispositivos han aumentado la supervivencia en los pacientes con arrítmias más graves.

 

 Cardioversión Eléctrica

Consiste en aplicar una descarga eléctrica sobre el corazón, provocando el cese de la arritmia. Está indicada en el tratamiento de la fibrilación o flúter auricular y en las arritmias ventriculares (como la taquicardia ventricular o la fibrilación ventricular). En el caso de la cardioversión se realiza bajo sedación (administración de una sustancia vía intravenosa que duerme al paciente durante sólo unos minutos). Durante esos minutos se aplica la descarga mediante unas palas o parches que se aplican al pecho. No es una técnica dolorosa y es muy bien tolerada con escasas complicaciones. El paciente puede volver a su domicilio en pocas horas por lo que la hospitalización es menor a 24 horas. La desfibrilación es una actuación urgente que se realiza cuando el paciente presenta fibrilación ventricular. El paciente está inconsciente y la desfibrilación forma parte de las maniobras de resucitación siendo el tratamiento que le salva la vida.

 

Resincronizadores

Estos dispositivos son una terapia para la insuficiencia cardiaca avanzada. Son marcapasos o desfibriladores automáticos implantables pero con la capacidad adicional de estimular en el ventrículo izquierdo. Mejoran la calidad de vida, capacidad de esfuerzo, la contractilidad cardiaca y disminuyen la mortalidad en pacientes con miocardiopatía dilatada, fracción de eyección baja y un bloqueo de rama.

 

Estudio Electrofisiológico

Es el estudio de la actividad eléctrica del corazón. Para su realización se utilizan electrocatéteres (cables especiales recubiertos de plástico) que se introducen, previa anestesia local, por las venas de las piernas o por el cuello y se llevan al corazón ayudados por una cámara de rayos X. Una vez en posición, se conecta a una computadora especial que permite registrar de manera continua la actividad eléctrica cardíaca.
Esta prueba puede ser útil para pacientes con palpitaciones, taquicardias, mareos, pérdidas de conocimiento, etc. En pacientes con taquicardias, éstas pueden provocarse durante la prueba para ver de qué tipo son, de dónde vienen y qué tratamiento es el más adecuado. En pacientes con pérdidas de conocimiento el Estudio Electrofisiológico puede ser útil para valorar si éstas pueden ser causadas por arritmias.